Sharon La Hechicera
Español

Letra de Por Qué Te Fuiste

ÁlbumCorazón Valiente
Año1998
GéneroCumbia
IdiomaEspañol
Visitas16
AaOpciones de lectura
Tamaño del texto 18

Letra

ES
Siente mi pasión Sharon La Hechicera Tan solo tu recuerdo queda en mí Mi corazón herido se quedó Al saber que su amor, con quien soñó En un momento muy difícil terminó Yo ya no sé si pienso en ti Si acaso piensas en volver A ser como antes y amarnos otra vez Si tú me amas, empecemos otra vez (¿Por qué te fuiste tú de mí) (Si yo te amaba de verdad?) Tú no confiaste en mi amor Solo nos queda terminar (¿Por qué te fuiste tú de mí) (Si yo te amaba de verdad?) Tú no confiaste en mi amor Solo nos queda terminar Porque te fuiste de mí Solo nos queda terminar Tan solo tu recuerdo queda en mí Mi corazón herido se quedó Al saber que su amor, con quien soñó En un momento muy difícil terminó Yo ya no sé si pienso en ti Si acaso piensas en volver A ser como antes y amarnos otra vez Si tú me amas, empecemos otra vez (¿Por qué te fuiste tú de mí) (Si yo te amaba de verdad?) Tú no confiaste en mi amor Solo nos queda terminar (¿Por qué te fuiste tú de mí) (Si yo te amaba de verdad?) Tú no confiaste en mi amor Solo nos queda terminar ¡Ay! (¿Por qué te fuiste?) (Y te marchaste) (Con los recuerdos de tu cariño) (Dejaste solo mi corazón) (¿Por qué te fuiste?) (Y te marchaste) (Con los recuerdos de tu cariño) (Dejaste solo mi corazón) (¿Por qué te fuiste?) Tú (Y te marchaste) Tú Con los recuerdos de tu cariño Dejaste solo mi corazón (¿Por qué te fuiste?) Tú (Y te marchaste) Tú Con los recuerdos de tu cariño Dejaste solo mi corazón (¿Por qué te fuiste?) (Y te marchaste) (Con los recuerdos de tu cariño) (Dejaste solo mi corazón) (¿Por qué te fuiste?) (Y te marchaste) (Con los recuerdos de tu cariño) (Dejaste solo mi corazón) (¿Por qué te fuiste?) Tú (Y te marchaste) Tú Con los recuerdos de tu cariño Dejaste solo mi corazón (¿Por qué te fuiste?) Tú (Y te marchaste) Tú Con los recuerdos de tu cariño Dejaste solo mi corazón

Más letras de Sharon La Hechicera

Sharon La Hechicera →